martes, 28 de octubre de 2014

“Si impiden tirar la pava del campanario la gente sale a tortas con la Guardia Civil”

Juan Balbín Garrido, del PSOE, es alcalde de Cazalilla (Jaén) desde hace 19 años. Hace 12, la Junta de Andalucía prohibió el plato fuerte de las fiestas del pueblo, el lanzamiento de una pava desde el campanario de la iglesia. Pero no ha habido un año desde entonces en que no se haya tirado la pava. El alcalde asegura que no tiene “medios para impedirlo”, pero admite que ese día ni siquiera se cierra la puerta del campanario para evitar que sus vecinos suban a él para tirar al animal.
“Es imposible que no la tiren. Aquí no hay policía. No puedo poner a 100 antidisturbios en la puerta del campanario porque no los tengo y porque además, para evitar una tontería, se generaría un problema mucho mayor: la gente saldría a tortas con la Guardia Civil. Yo sé cuál es el sentimiento de mi pueblo, porque coincide con el mío: soy totalmente partidario de esta fiesta, el animal no sufre. Lo pasa muy mal el que lo tira por miedo a que no llegue el dinero para pagar la multa”.
Los vecinos de Cazalilla, explica, “hacen una colecta para pagar los 2.001 euros” con los que la Junta de Andalucía sanciona cada año a quien ha arrojado la pava. “Para mí es muy duro tener que localizar al que lo ha hecho para sancionarle”. Preguntado por si alguna vez ha puesto dinero para abonar esa cantidad, el alcalde solo dice: “Permítame que no le responda a esa pregunta. Pero se puede imaginar la respuesta”. El alcalde sí aclara que hace años a la pava se le arrancaban plumas. Ya no.
Balbín no ha arrojado nunca a la pava desde el campanario, pero no porque no le gustaría. “He dejado ese privilegio para que lo disfruten otras personas”. Cree que el decreto de la Junta de Andalucía que lo prohíbe “es injusto”, pese a que lo apoyó su partido: “Yo primero soy cazalillero, y luego socialista”. Presume de tener cien animales en su casa (gansos, conejos, patos, pavos, palomos...) y dice estar en contra del Toro de la Vega. “Pero sobre todo, por lo que supone para la vida de las personas, un peligro. A veces minusvaloramos a las personas y nos preocupamos demasiado por el animal".

 

Un día en el instituto Salmedina.

Mi día en el instituto Salmedina es como la de todos los alumnos es lo normal me levanto a las 7:30 y lo primero que hago es vestirme,cuando me visto voy a por el pan, me peina,me pinto y desayuno,luego me lavo los dientes y me preparo el bocadillo.Espero que sea las 8:00 para salir de mi casa y esperar a dos amigas para venirme para el instituto cuando llego son las 8:10,me quedo en la puerta hablando y eso hasta que llegue el profesor hay ya empieza la cosa algo aburrida empiezan las clases a cada hora salgo al pasillo y a cada dos intercambios salgo al recreo con mis amigas y me como el bocata luego cuando suena el timbre me meto para clase son otras tres horas mas igual que las primeras algo menos dormida pero igual cuando llega las 14:45 y ya me voy para mi a comer que ya es hora.

Violencia de genero.

Había cumplido una pena por femicidio, mató a su novia y luego se suicidó

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.- Hace 18 años había cumplido una condena por femicidio. El domingo último reincidió, pero esta vez no irá preso, porque tras asesinar a su pareja de un disparo decidió quitarse la vida con la misma escopeta. El trágico episodio, que tuvo como protagonistas a Miguel Chico, de 50 años, y a su víctima, Rosa del Valle Luna, de 38, conmocionó a los habitantes de Simoca, una localidad ubicada 50 kilómetros al sudeste de la capital provincial.
Los casos de violencia doméstica crecen a un ritmo alarmante en Tucumán. Según informó la policía, el 30% de las aprehensiones realizadas por la división de patrulleros del 911 corresponden a este tipo de hechos, mientras que otro porcentaje similar lo ocupan los arrebatadores. Y el 40% restante es compartido por merodeadores, robos, hurtos y otros delitos.
Anteayer, a las 20.30, vecinos del barrio 12 Viviendas, de Simoca, oyeron disparos que provenían del interior de una casa y dieron aviso a la policía. Según informó el comisario Raúl Cornejo, cuando los efectivos de la comisaría de la zona llegaron a la vivienda encontraron a Luna sin vida, tirada en un charco de sangre, en el piso de una de las habitaciones y con un disparo en la zona del estómago. "Los testigos observaron que una persona salió corriendo y que habría disparado ocho veces en una de las habitaciones de la casa", relató Cornejo.
Las personas que realizaron la denuncia a las autoridades informaron que minutos después del hecho se oyó otro disparo en un cañaveral cercano a las viviendas, por lo que se realizó un rastrillaje que permitió encontrar muerto a Chico, quien se efectuó un disparo en la boca con la misma escopeta con la que asesinó a Luna.
Los investigadores del hecho confirmaron que Luna y el homicida eran pareja y compartían la vivienda junto a un hijo de la víctima, de 7 años, quien es discapacitado Además, la mujer tenía otros dos hijos de su primer matrimonio. La policía informó que el pequeño fue testigo presencial de la violenta discusión que terminó con su madre asesinada. Los vecinos indicaron que horas antes del homicidio Luna había festejado con familiares y amigos el cumpleaños del niño.
Se sospecha que el presunto homicida tomó la drástica decisión en un ataque de celos. Además, trascendió que el asesino le reclamaba a la mujer que le pagara una deuda de $ 1000. Conocidos de la pareja detallaron que la relación entre ambos era conflictiva y violenta; además, denunciaron que Chico había amenazado de muerte a Luna una semana antes de matarla. Según informó el comisario Cornejo, Chico ya había cumplido una condena por otro femicidio hace 18 años, luego de asesinar a puñaladas a la ex mujer de su hermano, con quien mantenía un romance.
Durante el período comprendido entre el 19 de abril de 2010 y el 31 de agosto de 2014, la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), que depende de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, atendió un total de 11.236 denuncias. De éstas, 4578 fueron consultas, orientaciones y derivaciones y 6658 casos ingresaron a los registros para su atención por parte de los equipos técnicos multidisciplinarios.
Según los registros de esa dependencia, el total de las personas afectadas en la provincia por ese flagelo es de 6284, de las cuales 6043 son mujeres, es decir, un 96,16% del total. Respecto de la relación entre las víctimas y los denunciados, las estadísticas oficiales indican que la relación de cónyuges es la que predomina, con 2087 casos (34,39%), seguida por la de ex parejas, con 1531 casos (25,23%), y la de concubinos, con 1481 casos (24,39%).
La licenciada en psicología y coordinadora general de la OVD Marta Palazzo confirmó a LA NACION que en los últimos tiempos "hubo un aumento en el número de denuncias por violencia de género y también se incrementó el nivel de gravedad de estos actos"

 

CIBERACOSO

   Los efectos del acoso escolar pueden durar durante años
Las denuncias por ciberacoso entre adolescentes han aumentado en Aragón de tal manera, que el inspector Tomás Tajada reconoce que sus compañeros del Grupo de Menores de la Policía Nacional están "desbordados". A falta de datos concretos, desvela que las investigaciones abiertas por el fenómeno conocido como ciberbullying son "bastante numerosas y que las denuncias aumentan mes a mes". 
 
El hijo de Adela es un claro ejemplo. Esta madre de nacionalidad rumana prefiere no desvelar el nombre de su hijo, pero relata que el año pasado tuvo que acabar cambiando al niño de colegio, cuando aún estaba en Primaria. El hecho de ser extranjero, de tener más problemas que los demás con los deberes y de ser un niño más activo de lo normal, le llevó a convertirse en el centro de las burlas de sus compañeros. "No solo le pegaban en el patio, sino que le insultaban en los chats y ni siquiera podía estar tranquilo en casa. Le notábamos triste, pero él nunca contaba nada. Hasta que un día salió del colegio llorando porque le habían escondido la mochila. A partir de ahí nos fuimos enterando de todo lo demás pero la situación, en vez de solucionarse, se prolongó y empeoró durante varios meses" recuerda esta madre. Adela reconoce que no sabe utilizar un ordenador, pero que su hijo es ya muy hábil en internet, tiene tableta, teléfono móvil y usa las redes sociales. 

Investigan muerte de niño en Engativá

Policía analiza versiones de la comunidad sobre un presunto maltrato por parte del padre del menor.


Como un niño alegre, respetuoso y cálido recuerdan sus vecinos y compañeros a Daniel Alejandro Romero, de 7 años de edad, quien falleció el pasado sábado en horas de la tarde después de haber recibido fuertes golpes, según testigos, por parte de su padre Jhon Romero.
Ese día, los vecinos de la casa multifamiliar, ubicada en la calle 112 Bis con carrera 70C (la Riviera, Engativá), escucharon gritos, llanto y golpes, que provenían de la casa donde vivía Daniel, sus padres y su tío Andrés, de 13 años.
“Escuchaba llorar a Daniel diciendo: ‘mami, ya no más, ayúdeme’ ”, cuenta Nelsy Duarte, habitante de la casa y quien además asegura que en ocasiones anteriores había alertado a la Policía al escuchar cómo Romero golpeaba a su esposa, a su hijo y a su hermano Andrés.
Duarte relata que hacia las 5 de la tarde se encontró a Andrés, el otro menor, fuera de la casa, llorando y con tres cortadas en la cara.
“Me dijo que Jhon había matado a Daniel, que lo había tomado de los brazos, lo elevó y lo dejó caer al piso en repetidas ocasiones”.
Pero cuando ella trató de buscar a Daniel dentro del lugar, Jhon Romero había tomado un taxi con el menor envuelto en una cobija, rumbo hacia el Hospital de Engativá.
No obstante, en ocasiones anteriores, había dejado en evidencia el miedo hacia su padre. “Me decía que su papá le pegaba con sartenes y que en algunas ocasiones lo metía a la ducha fría y lo golpeaba con varillas”, contó Samuel, un amigo de Daniel.
El presunto agresor asevera que fue algo accidental, que el niño cayó de una escalera; sin embargo, en la vivienda no hay ninguna escalera, pues está en un primer piso.
La Policía investiga el caso, que ha conmocionado a la ciudad, y está a la espera del dictamen de Medicina Legal para esclarecer las causas de la muerte del menor.